Existe una duda inocente,
una pregunta sin respuesta,
¿Porque te amo tanto?
mi corazón así contesta:
no lo sé a ciencia cierta,
no he descubierto ese enigma,
tal vez es por tu arrobante sonrisa,
o por tu adictivo carisma,
tal vez por tu tierna inocencia,
o por tu alegría que aleja la tristeza,
tal vez por tus ojos coquetos,
o por ser de mi cuento la princesa.
por ser una persona singular,
una chica interesante,
que aunque siempre tan sencilla,
nunca pierdes lo elegante.
porque me enamoras sin decir palabras
saciando uno de mis antojos:
enamorarme mas de ti,
mirando cerquita tus lindos ojos.